jueves, 5 de marzo de 2009

LA MANZANA

Como saber realmente si la manzana será buena, o estará podrida por dentro. Si solo miramos su exterior la podemos ver de varias maneras, puede ser de un rojo electrizante que nos haga desearla como nada mas en este mundo y no ver lo que la rodea. Luego hay la que no es totalmente roja, no es tan atrayente pero tiene su punto, tiene unos tonos que nos hace mirarla, porque hay algo en ella que nos hipnotiza. Luego viene la que tiene ese color amarillento, es ese tipo que te atrae a primera vista o simplemente te pasa desapercibida para siempre. Luego hay la que tiene ese verde tan chillón, que se te ponen los dientes largos porque crees que no vas a poder con ella, pero a la vez te pica la curiosidad, puede que te lances o no. Pero que pasa una vez que te decides a dar el paso, que das el primer mordisco y te gusta, que ves que no pasa nada malo, que tus dientes siguen ahí vivitos, que tus ojos estas inquietos e insultantes, que tu corazón palpita cada vez más rápido. Que tus labios ya no se conforman con un solo mordisco te piden más y más. Que tu celebro ya no piensa, se ha parado, ya no existes tú, no tiene movimientos razonables.
Qué pasa cuando vives todas esas emociones y luego al cabo del tiempo te das cuenta que cuando estas llegando a la otra mitad de la manzana ves que está podrida. La sangre no te llega al cerebro, no piensas con claridad, la manzana se resbala de tus dedos, sin poder evitar que caiga al suelo. Ahí en ese mismo momento el corazón se detiene no palpita no tiene pulso, simplemente ya no existe.

2 comentarios:

Berta dijo...

Està molt ben escrit, però el significat no m'agrada GENS!

anna dijo...

Aquesta reaccio era d'esperar carixo.